martes, 8 de marzo de 2011

Consejo No. 38 - Comer Chicle

En muchas ocasiones durante el día, siento el irrefrenable deseo de probar algo dulce. En esos momentos, el chicle ha sido un aliado fabuloso. Suelo comerme un paquete completo muy rápidamente frente a la mirada atónita de mis amigos y compañeros de trabajo. Al comienzo trataba de disimularlo, pero con el tiempo he asumido mis chicles como parte del proceso de adelgazamiento.

Hace un tiempo mi mamá me hubiera dicho "no comas chicle que te vas a dañar los dientes" hoy los chicles vienen sin dulce y los promocionan los odontólogos como ayudantes de la limpieza dental, así que con permiso de la autoridad, me he sentido más tranquila de transgredir la sabiduría materna.

Comer chicle calma un poco la ansiedad, satisface mi deseo de dulce y me ayuda a pasar con bien hasta la siguiente comida. Puede ser que a ustedes también les ayude.

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