Es importante que comas en horas fijas, en lo posible, para que tu cuerpo se acostumbre y que cuando lo hagas trates de comer despacio. El cerebro se tarda un tiempo en activar la sensación de saciedad, por lo tanto entre más despacio comas, comerás menos.
Si comes despacio, masticarás bien, obtendrás más placer de la comida porque activa en el cerebro sensaciones de bienestar. Por otro lado, la saliva te ayudará a que digieras mucho mejor la comida. Obvio que no toda la comida requiere masticar mucho, pero hazlo siempre que el alimento lo amerite.
Al principio de la dieta el tamaño de nuestro estómago es grande, no encontramos saciedad fácilmente porque no se llena el espacio disponible; especialmente entre más gorditos, pero con el tiempo el estómago retorna a un tamaño más normal y así la sensación de saciedad llega más pronto.
No comas después de que te sientas lleno, aprende a leer las señales de tu cuerpo. Si estás lleno, detente.
Algunas amigas me han pedido que comparta los tips que me han ayudado a bajar de peso. Empecé mándandoles correos electrónicos con la lista de aprendizajes obtenidos en este proceso pero luego de mucho enviar y reenviar me decidí a publicar lo que sabía en este blog. Espero que así puedan tener siempre accesibles estos consejos, puedan ver nuevos tips a medida que aprendo más y finalmente que aquellas que encuentren fórmulas novedosas las compartan también. Espero que les ayude.
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