jueves, 24 de febrero de 2011

Consejo No. 31 - Unirse a la vida slow

Una amiga en Brasil, me contó que estaba en un movimiento llamado "Slow Food", ella es algo así como una militante de este movimiento y le encanta la buena mesa... es una cocinera impecable. El movimiento mundial al que ella pertenece, trata de rescatar el gusto por alimentarse bien, de forma sana, respetando la madre tierra. Busca recuperar la comida orgánica, rescatar recetas tradicionales, volver a tomar el gusto por comer, en oposición al afán con que vivimos y a lo mal que comemos como resultado de una sociedad de consumo bastante activa en ofrecernos comida rápida de buen sabor, pero a menudo de mala calidad nutricional, poco balanceada.

No sé mucho del tema pero creo que hace parte de un movimiento mucho más amplio que se llama "slow life". Aquellos que han elegido esta forma de vida buscan aprender a desacelerar la forma de comer, de trabajar, de vivir en general. La propuesta es que incrementemos los espacios para el ocio, el disfrute, el relax, las aficiones y el amor. Entiendo que no se trata de volverse poco productivo o sedentario, se trata de tomar conciencia de la vida y de que no se nos pase sin más... se trata entonces de que podamos tomar buenas decisiones sobre la comida, sobre la vida, sobre lo que somos y queremos.

Creo que las prácticas de los Slow Food, y los Slow Life, pueden enseñarnos algo sobre buenas prácticas de vida que pueden tener un impacto positivo en nuestro proceso de bajar de peso.

Porque al fin, de lo que se trata es de reconciliarnos con formas de vida que nos ayudan a estar bien, equilibrados y con buena salud.

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