lunes, 21 de marzo de 2011

Consejo No. 45 - La importancia de no desistir

De niña mi papá solía recitarme un bello poema de Almafuerte, el seudónimo de Pedro Bonifacio Palacios el poeta Argentino, que me ha ayudado en momentos difíciles de la vida. Bajar de peso es una meta complicada de mantener para quienes como yo hemos tenido problemas con el peso toda la vida.

En mi casa, cuando mis padres vivían juntos comíamos muy bien; mi papá y mi mamá solían preparar deliciosos platos los fines de semana, compraban comida que por lo general engordaba mucho; la comida grasosa y los platos bien condimentados con pocas verduras, hacían parte de nuestros repertorios. A veces nos aficionábamos a cierto tipo de alimento que consumíamos periódicamente hasta el hastío. Recuerdo una época, por ejemplo, en que comimos helados de crema con pasas en grandes cantidades, uno tras otro y también la época de la huesos de cerdo cada fin de semana.

No obstante, aparecía cada cierto tiempo un golpe de conciencia y mis padres se embarcaban en dietas estrictas, medidas conscientes para adelgazar, soluciones extremas para ayudarse en la tarea de reducir el peso, especialmente mi mamá... Toda la vida les vi intentarlo y aunque tengo malos hábitos para comer y muchos de ellos los aprendí en la infancia, aprendí también de ellos que es importante siempre tratar de volver al camino saludable y esforzarse por lograrlo por difícil que esto sea.

No sé si tenga realmente el alma fuerte, pero lo intento día tras día. Cambiar de hábitos es muy difícil y requiere de una gran voluntad, por eso a diario me repito el bello poema de Pedro Bonifacio, para animarme y para conservar el deseo de mantenerme en el propósito:

"Si te postran diez veces, te levantas
otras diez, otras cien, otras quinientas;
no han de ser tus caídas tan violentas
ni tampoco, por ley, han de ser tantas."

Suena muy extremo para un propósito aparentemente sencillo, pero bien sabemos quienes intentamos bajar de peso que no es nada fácil y que necesitamos de toda la energía para lograrlo y aún de mucha más para mantenerlo.

Así, que compañeros de viaje...

Ánimo y recuerden siempre la importancia de nunca desistir.

domingo, 20 de marzo de 2011

Consejo No.44 - La importancia de la cintura

Podríamos pensar que tener cintura pequeña es sólo cuestión de vanidad... parece que no es así. Cuidar el tamaño de la cintura es asunto de salud. Al parecer acumular grasa en la parte media del cuerpo puede ser un indicador de mala salud, mucho peor que el de acumular en las piernas y en las nalgas. La grasa en la cintura es una evidencia de que nuestras visceras están rodeadas de grasa.

La obesidad abdominal informa sobre el riesgo de sufrir enfermedades en el corazón, presión arterial elevada, colesterol alto, diabetes tipo 2 (resistencia a la insulina). Tal como cuando hablaba del síndrome metabólico, hay que estar muy pendiente de esta medida y si eres hombre no permitir que la cintura tenga más de 100 cm, y si eres mujer debes evitar tener más de 80 cm.

jueves, 17 de marzo de 2011

Consejo No. 43 - Ten en cuenta durante la menstruación

Durante el proceso de bajar de peso me di cuenta que en los periodos en que tengo la menstruación no bajo de peso igual e incluso subo. A los malestares propios de este momento se le suma la desilusión que siento de subirme a la balanza.

Al principio no asociaba el subir de peso con la menstruación, pero al cabo del tiempo y al ver que era sistemático empecé a comprender lo que sucedía. Luego lo constaté con unas cuantas lecturas. Muchas mujeres durante la semana anterior y algunas durante el tiempo de su menstruación retienen líquidos por efecto de la progesterona. Una vez el efecto de la hormona se disminuye dejamos de retener líquidos y volvemos a nuestro proceso normal con el peso.

Adicionalmente, la depresión y la ansiedad que muchas veces acompaña la menstruación puede ocasionar que tengamos más deseo de comer. La deficiencia en algunos minerales puede también producir el efecto de hacernos comer un poco más. Así que el consejo es, por un lado, entender que subir un poco de peso de 1 kilo hasta 4 kilos en los casos más severos puede llegar a ser normal, siempre y cuando notemos que cuando pasa la menstruación volvemos al peso que teníamos antes. Por otro lado, que sabiendo que se suman variables emocionales y físicas que pueden hacer que comamos más. Estemos muy atentas a mantenernos en la dieta para no caer en la tentación de aumentar nuestra ingesta y que los kilos de más lleguen para quedarse.

lunes, 14 de marzo de 2011

Consejo No. 42 - Cuidado con el Síndrome Metabólico

Esta mañana vi en televisión mientras me arreglaba para salir al trabajo, un pequeño clip acerca del Síndrome Metabólico. Este Síndrome se refiere a 5 síntomas característicos que en conjunto producen riesgo para padecer diabetes o enfermedades cardiovasculares. Al parecer hay que tener a raya los siguientes síntomas porque con 3 de ellos ya el riesgo es inminente:

1. Grasa en la cintura. Entre 80 y 100 o más centímetros de cintura que representan acumulación excesiva en esta parte del cuerpo.

2. Colesterol malo alto.

3. Hipertensión

4. Altos niveles de azúcar en la sangre.Baja tolerancia a la glucosa.

5. Trigliceridos altos


El síntoma menos deseable es el cuarto, si tienes mala metabolización del azúcar y cualquiera de los otros síntomas debes preocuparte mucho.

La solución es "relativamente sencilla" reducción de las calorías y ejercicio, que en un sentido más amplio significa, cambio en los hábitos y el estilo de vida. Las consecuencias de no tratarlo, de no cambiar el modo en que vivimos puede ser tener que tomar medicinas para toda la vida o morir. Vale la pena el esfuerzo desde mi punto de vista, aunque tengo amigos que dirían que de algo tenemos que morirnos y que una vida llena de restricciones no vale la pena. Al respecto solo objetaría que la vida cuando se tiene sobrepeso o cuando se es obeso, está muy lejana del bienestar y la libertad. Tienes dificultad para moverte, te mareas, tienes que estar pendiente de medicamentos, con frecuencia sufres de depresión, puedes tener un ataque cardíaco o diferentes problemas cardiovasculares.

Finalmente cada quien toma sus decisiones. Este fin de semana me sentí cansada de la dieta y de las restricciones. Me ha costado mantenerme en la decisión de comer poco pero cuando pienso en este síndrome, cuando me doy cuenta que actualmente he bajado el riesgo de sufrir estas enfermedades, quiero continuar, al menos una parte de mi quiere hacerlo y a esa parte me aferro para decirles que vale la pena el esfuerzo porque por muy difícil que sea mantenerse en la dieta, no se compara con lidiar con las consecuencias de este síndrome.

viernes, 11 de marzo de 2011

Consejo No. 41 - Lee las etiquetas de los productos procesados

He desarrollado una nueva afición en el supermercado: la lectura de etiquetas. Este nuevo hábito en mi vida me ha ayudado a mejorar la calidad de los alimentos que compro.

Al revisar las etiquetas me fijo en:

1. Los ingredientes. Es importante ver si tienen azúcar, mucha sal (ayuda a la retención de líquidos), algún aditivo o conservante que pueda ser perjudicial o que me pueda generar alguna alergia, qué grasa usa (animal, vegetal, omega...).

2. El peso y el tamaño de la porción recomendada. La medición de calorías se hace teniendo en cuenta unas porciones. Por ejemplo, para las galletas de soda suelen ser tres galletas, para el pan una porción, para el jamón una tajada.... etc. Esto es importante para poder controlar las calorías que se comen. El tema es que la información generalmente se expresa numéricamente para cada 100 gramos del producto o de acuerdo al tamaño por porción.

3. La información nutricional, la que tiene cuántas calorías, cuántas son de grasa, cuántas son de carbohidratos, si tiene proteínas, el valor energético. Algunas etiquetas incluso dan otra información adicional en esta parte como los azúcares, los ácidos grasos, la fibra, la grasa monoinsaturada o polinsaturada, las vitaminas, sales y minerales.

4. condiciones de almacenamiento y fecha de vencimiento.

5. También me fijo si el alimento fue cultivado orgánicamente, si fue tratado y modificado genéticamente. Algunos productos importados tienen claramente definido esto.

Bueno, finalmente, después del ejercicio de leer la información de las etiquetas, lo importante es controlar las calorías que comemos. Todo el mundo gasta las calorías en forma diferente así que hay que conocer el cuerpo y ver nuestro modo personal de quemarlas. Algunos datos es que si somos mujeres, y si somos mayorcitas necesitamos menos calorías porque no podemos gastarlas tan fácil. Las bajitas eso sí, quemamos más que las altas (por lo menos una ventaja).

jueves, 10 de marzo de 2011

Consejo No. 40 - Pan Blanco o Pan Integral

Hoy aprendí que el pan blanco y el pan integral pueden ser incluidos en la dieta, escogiendo en cualquier caso, panes bajos en calorías y con buena calidad, saludables para el organismo.

Cuando escogemos un pan integral se debe tener en cuenta que la fibra que aporte realmente sea buena, no sirve sólo que le veamos cáscaras o que se vea oscuro. Algunas clases de pan integral tienen en realidad una fibra que es de muy difícil digestión y para algunas personas que sufren de estreñimiento, por ejemplo, puede dificultar la frecuencia y la consistencia de las deposiciones.

Cuando escojan pan integral prefieran el que tiene semillas de linaza, avena, que tienen fibra soluble con beneficios para la nutrición y para la salud. El truco es que más que integral diga "GRANOS ENTEROS". Estos panes realmente ayudan a la sensación de saciedad, ofrecen textura y sabor más agradable. Mi papá decía de algunos panes integrales que simplemente le sabían a cartón y esto le hacía desistir de comerlos. Tal vez había sabiduría en ello.

Al seleccionar el pan, revisen también si contiene margarina, mantequilla o cualquier tipo de grasa trans o saturada. Busquen los libres de estas grasas y ojalá con linaza que aporta grasa omega -3 buena para el corazón. También son buenos los que tienen ajonjolí, girasol, cebada que tienen grasas no saturadas.

Finalmente hay que revisar que los panes no tengan azúcar porque pueden estar consumiendo más dulce y azúcares en general que si compran un buen plan blanco. Moraleja: No porque sea pan integral es más saludable que un pan blanco. Si se escoge un pan integral hay que leer la etiqueta y tener en cuenta cuál fibra contiene, preferir los que tienen linaza, avena, ajonjolí y afines, revisar las calorías y no escoger los que tengan azúcar y fibra insoluble.

Bueno, y como siempre... no se puede comer de más... El pan puede ser incluido bajo la premisa de que haga parte de una dieta donde el total de calorías sea controlado.

Qué tarea!!!

martes, 8 de marzo de 2011

Consejo No. 39 - Evita caer en la ortorexia

Un trastorno que no conocía pero que se suma a los muchos problemas que se pueden enfrentar en el proceso de adelgazar es la Ortorexia, un síndrome que se relaciona con la obsesión patológica por comer sano!!!!.

Si quieren conocer algo al respecto, aquí este video:

http://www.youtube.com/watch?v=BjXiuuBcs28

Consejo No. 38 - Comer Chicle

En muchas ocasiones durante el día, siento el irrefrenable deseo de probar algo dulce. En esos momentos, el chicle ha sido un aliado fabuloso. Suelo comerme un paquete completo muy rápidamente frente a la mirada atónita de mis amigos y compañeros de trabajo. Al comienzo trataba de disimularlo, pero con el tiempo he asumido mis chicles como parte del proceso de adelgazamiento.

Hace un tiempo mi mamá me hubiera dicho "no comas chicle que te vas a dañar los dientes" hoy los chicles vienen sin dulce y los promocionan los odontólogos como ayudantes de la limpieza dental, así que con permiso de la autoridad, me he sentido más tranquila de transgredir la sabiduría materna.

Comer chicle calma un poco la ansiedad, satisface mi deseo de dulce y me ayuda a pasar con bien hasta la siguiente comida. Puede ser que a ustedes también les ayude.

lunes, 7 de marzo de 2011

Consejo No. 37 - ACTIVE de Wii

Hace poco compré este juego para Wii, se llama EA SPORT ACTIVE, un juego que simula a un entrenador personal. Te pregunta tus datos y diseña una rutina de ejercicios para ti. Es interesante seguir la rutina de 30 días que propone como un desafío. No es exactamente como ir a un gimnasio pero sudas bastante y puedes hacer una actividad física de buena calidad, entretenida.

Mi hijo me suele decir... para hacer esto mejor ir al gimnasio, quizás tenga razón, pero para alguien ocupada que sólo tiene una o dos horitas antes de acostarse para hacer alguna actividad puede ser interesante.

Ayer por ejemplo pude nadar y hacer este ejercicio con el Wii, quedé de muerte pero creo que fue bueno el ejercicio complementando estas dos actividades.

Ventajas:
-la variedad del ejercicio,
- el entrenador personal (mi hijo se desespera un poco de su parloteo) pero te explican cada ejercicio y te retroalimentan el desempeño,
- la banda elástica para tonificar que es una novedad
- los consejos adicionales de nutrición y salud.

Desventajas:
- todavía sigues necesitando otras actividades adicionales
- A veces resulta difícil darte cuenta qué es lo que estás haciendo mal de un ejercicio.
- No va tomando los cambios en tu peso a través del tiempo.
- algunos ejercicios pueden resultarte monótonos
- No hay ejercicios de calentamiento al principio ni de estiramiento al final. Si te olvidas puedes quedar muy adolorido o sufrir una lesión.

viernes, 4 de marzo de 2011

Consejo No. 36 - La bicicleta elíptica

De todos los aparatos de un gimnasio, parece que uno de los de menos impacto es la bicicleta elíptica.

Compré una hace algunos años y la había tenido sin uso hasta ahora que tomé la decisión de bajar de peso. La razón que tuve para comprar este aparato en su momento es el bajo impacto del ejercicio que propone. Bajo impacto significa que el contacto con el suelo es poco y así tus articulaciones sufren menos. Actividades como correr, saltar son de alto impacto; tú sientes como se resienten tus rodillas por ejemplo.

Un ejercicio de bajo impacto no quiere decir que sea suave o no tenga esfuerzo, simplemente significa que tus tendones sufren menos, significa que no brincas y que por tanto la punta de tus pies, tus rodillas no reciben el golpe del suelo al caer.

La bicicleta elíptica es un gran ejercicio para el corazón y para los músculos que permite gastar muchas calorías, sobrecargando menos a los huesos, articulaciones y músculos.

Para soportarla suelo ponerla frente al televisor y la hago por media hora que es más o menos la duración de un programa de televisión normal. Hasta ahora me ha resultado una buena alternativa y con los días he podido tolerarla más y más.

Consejo No. 35 - Té de Amaranto

El amaranto es una plantica sorprendente por sus muchos beneficios. Puedes tomar té de amaranto pero también se usa en ensaladas, en sopas, en general en las comidas.

El amaranto tiene una gran cantidad de nutrientes, ayuda en el tratamiento de la obesidad, para problemas cardiovasculares, para el tratamiento de la diabetes, y para adelgazar.

Se usa en el tratamiento de la obesidad porque produce sensación de saciedad, ayuda a bajar el colesterol malo y a potencializar el colesterol bueno.

martes, 1 de marzo de 2011

Consejo No. 34 - Haz ejercicio a primera hora de la mañana

Esta recomendación ha sido muy difícil de seguir para mi por cuanto soy muy mala para madrugar. No obstante, la razón para que sea tan bueno hacer ejercicio a primera hora de la mañana es que hemos gastado durante el sueño los carbohidratos que hemos comido el día anterior, por tanto el cuerpo tendrá que usar la grasa corporal para proveer la energía que necesita para el ejercicio y no los carbohidratos que comemos. En la noche, por el contrario, el metabolismo baja al mínimo, entonces si hacemos ejercicio y después dormimos, desaceleramos el organismo y dejamos de perder peso.

Al hacer ejercicio se activa el metabolismo y si lo activamos en la mañana, podremos tenerlo activo durante el día. Luego, al consumir la primera comida, es decir, el desayuno, podremos activar aún más nuestro organismo. Es fundamental desayunar bien. Las proteínas en la mañana son muy importantes y no saltarse ninguna comida.

Es mejor hacer un ejercicio intenso pero breve, que uno largo que no nos active lo suficiente. Media hora diaria puede ser suficiente, pero si no se puede por lo menos 10 minutos bien intenso en diferentes momentos del día.

lunes, 28 de febrero de 2011

Consejo No. 33 - Té de Rosas

Un té que puede convertirse en un excelente ayuda para adelgazar es el té chino de rosas, o el té simple de pétalos de rosas. Este té ayuda a la digestión más rápida, mantiene el metabolismo para eliminar naturalmente el exceso de peso y además, tiene propiedades antioxidantes, así que ayuda a retardar procesos de envejecimiento.

Puedes comprar el té de rosas en una tienda naturista o comprar las flores, sumergir algunos pétalos en agua caliente, dejar reposar y luego tomar.... super fácil.

Hace poco en Fusión Wok, un restaurante por la avenida San Joaquín, en Ciudad Jardín - Cali - Valle, pusieron una tienda china. En ese lugar venden los vasos especiales para hacer infusiones y también algunas variedades de té, entre las cuales se encuentra el té de rosas. Claro, como digo, si no puedes comprarlo, simplemente pon unos cuantos pétalos en agua caliente y ya está.

jueves, 24 de febrero de 2011

Consejo No. 32 - Ve al mercado llena

Una recomendación que puede resultar graciosa, es la de ir al mercado después de almorzar o por lo menos, ir después de haber comido.

Cuando tenemos mucha hambre tendemos a comprar de más; pareciera que con ello quisiéramos satisfacer el vacío del estómago. Personalmente lo he experimentado, si voy con hambre a comprar, llego a la casa y me doy cuenta que compré de más.

Consejo No. 31 - Unirse a la vida slow

Una amiga en Brasil, me contó que estaba en un movimiento llamado "Slow Food", ella es algo así como una militante de este movimiento y le encanta la buena mesa... es una cocinera impecable. El movimiento mundial al que ella pertenece, trata de rescatar el gusto por alimentarse bien, de forma sana, respetando la madre tierra. Busca recuperar la comida orgánica, rescatar recetas tradicionales, volver a tomar el gusto por comer, en oposición al afán con que vivimos y a lo mal que comemos como resultado de una sociedad de consumo bastante activa en ofrecernos comida rápida de buen sabor, pero a menudo de mala calidad nutricional, poco balanceada.

No sé mucho del tema pero creo que hace parte de un movimiento mucho más amplio que se llama "slow life". Aquellos que han elegido esta forma de vida buscan aprender a desacelerar la forma de comer, de trabajar, de vivir en general. La propuesta es que incrementemos los espacios para el ocio, el disfrute, el relax, las aficiones y el amor. Entiendo que no se trata de volverse poco productivo o sedentario, se trata de tomar conciencia de la vida y de que no se nos pase sin más... se trata entonces de que podamos tomar buenas decisiones sobre la comida, sobre la vida, sobre lo que somos y queremos.

Creo que las prácticas de los Slow Food, y los Slow Life, pueden enseñarnos algo sobre buenas prácticas de vida que pueden tener un impacto positivo en nuestro proceso de bajar de peso.

Porque al fin, de lo que se trata es de reconciliarnos con formas de vida que nos ayudan a estar bien, equilibrados y con buena salud.

Consejo No. 30 - Contador de calorías

Para mis amigas que quieren contar las calorías de una manera fácil y que tienen celular Aquí les envío una dirección para que bajen un aplicativo para su teléfono.

http://appworld.blackberry.com/webstore/content/1565

miércoles, 23 de febrero de 2011

Consejo No. 29 - Pesar la cantidad de comida

Hoy al medio día un amigo me comentó que había visto adelgazar a una persona cercana a partir de una disciplina de pesar toda la comida y comer cantidades exactas. Puede resultar un poco obsesiva la medida y para algunos muy difícil; sin embargo, creo que si podemos hacerlo en forma relajada, al menos cuando estemos en casa, puede dar buen resultado.

El tamaño de las porciones es determinante para bajar de peso. No sólo se trata de la clase de alimento o de las calorías que aparecen registradas, sino del tamaño de las porciones. Así que quienes tengan la posibilidad de comprar una báscula para su cocina tal vez podrían hacer el ejercicio de pesar lo que se comen. Lo importante es saber, de acuerdo con las propias características, qué cantidad de comida necesitan. Creo que esto no es tan fácil de hacer por nosotros mismos, así que se necesita un especialista en nutrición.

Si no tenemos posibilidades de ir donde un nuticionista, podemos considerar no obstante, hacerle seguimiento a los tamaños de las porciones y a la cantidad de calorías que tienen. Bien podemos comer un pan que en el empaque dice 50 calorías por porción (una porción es una tajada)y ser muy conscientes de que si comemos dos tajadas tendremos 100 calorías...así que el tamaño de las porciones, la cantidad de la comida, definitivamente cuenta y tenemos que estar pendientes de ello.

El problema es que no siempre tenemos a mano una báscula para pesar los gramos de carne, queso o arroz que vamos a comer, ni conocemos quién nos pueda calcular la cantidad que es buena para nosotros; por eso, una medida alterna es la que mencioné en otro apunte. Toma como referencia la palma de tu mano. Toda la palma es la medida de la proteína, media palma es la medida de la harina o el carbohidrato y toda la mano la medida de la verdura.

Otra estrategia: come sólo y exclusivamente lo que te quepa en un plato de los que se usan para servir una porción de ponqué, los platos intermedios de la vajilla. Esa es una buena medida.

Para aquellos que de todas maneras quieren pesar las porciones, les dejo esta página web donde estiman el peso necesario para algunos alimentos que consumimos con frecuencia.

http://www.nutricion.pro/04-12-2008/alimentos/como-calcular-las-porciones-por-persona

martes, 22 de febrero de 2011

Consejo No. 28 - Consejos para las meriendas

Se recomienda comer varias veces al día; sin embargo, las comidas entre el desayuno, el almuerzo y la comida deben ser pequeñas. La idea de comer refrigerios es que comamos en promedio cada 3 horas, en estos lapsos se estima que las personas normalmente experimentan sensación de hambre.

Por una parte, La idea es no llegar con tanta hambre a la siguiente comida, de modo que queramos devorar el mundo en un bocado. Cuando tenemos demasiada hambre comemos demás; y por otra parte, comer con frecuencia estimula el metabolismo, activa el sistema digestivo y ayuda a bajar más fácilmente.

Para estos refrigerios me ha resultado comer una de las siguientes opciones:

1. Una fruta pequeña, debe caber en la palma de la mano la porción.

Evita las más dulces o con más carbohidratos (uvas, mango maduro, banano, chontaduro...)

2. Galletas integrales y gaseosa dietética.

3. Café negro y una barrita de cereal baja en calorías

4. Un trozo de queso campesino bajo en grasa

5. Un yogurt bajo en grasa

6. vaso de jugo pequeño sin azúcar o con splenda

7. trocitos de verdura (apio, zanahoria...) un puñado.

8. paquete pequeño de maní, pistachos, nueces o almendras

9. Una tajada de pan integral con requesón.

10. Agua aromática y galletas integrales

11. Jugo con cero calorías o agua saborizada sin calorías.

Si nada de lo anterior te gusta, busca tus alimentos favoritos y come en porciones pequeñas. Toma en cuenta las calorías. No comas harinas blancas refinadas o con mucha azúcar, que aunque pueden tener las mismas calorías que las integrales, son calorías vacías. No te aportan nada adicional.

Consejo No. 27 - No te distraigas

Es habitual que cuando comemos aprovechamos el tiempo también para ver televisión, conversar, leer... en fin, para muchas cosas.

Cuando comes y haces otra actividad al tiempo corres el riesgo de comer más de la cuenta. Te haces poco consciente de lo que comes y cuando te das cuenta te has sobrepasado.

Seguro que has tenido la experiencia de comer crispetas en el cine. Con seguridad mientras ves la película comes y comes sin parar y algunas veces, cuando has sido consciente, te das cuenta que ni siquiera comiste por gusto, simplemente comiste por inercia. Este suele ser un muy mal hábito cuando tratas de adelgazar.

Comer debe volverse algo muy consciente para ti. Cada bocado cuenta y debes saberlo, tu cerebro debe saberlo y debes poner atención para poder controlarte. Claro que puedes conversar, pero en lo posible trata de ser absolutamente consciente de lo que comes, así podrás también ser responsable por ello.

Consejo No. 26 - Cuidado con la comida Light

Muchos de nosotros pensamos que si la comida es baja en calorías, integral o light, podemos comer en grandes cantidades. La recomendación es tener presente que la comida light ayuda a que comas menos calorías, pero esto sólo te ayuda a adelgazar si tienes en cuenta la cantidad total de calorías que comes al día.

Casi todo lo que comes potencialmente te engorda, así que, lo único que te adelgaza es que controles la cantidad de calorías que consumes.

Consejo No. 24 - Come despacio

Es importante que comas en horas fijas, en lo posible, para que tu cuerpo se acostumbre y que cuando lo hagas trates de comer despacio. El cerebro se tarda un tiempo en activar la sensación de saciedad, por lo tanto entre más despacio comas, comerás menos.

Si comes despacio, masticarás bien, obtendrás más placer de la comida porque activa en el cerebro sensaciones de bienestar. Por otro lado, la saliva te ayudará a que digieras mucho mejor la comida. Obvio que no toda la comida requiere masticar mucho, pero hazlo siempre que el alimento lo amerite.

Al principio de la dieta el tamaño de nuestro estómago es grande, no encontramos saciedad fácilmente porque no se llena el espacio disponible; especialmente entre más gorditos, pero con el tiempo el estómago retorna a un tamaño más normal y así la sensación de saciedad llega más pronto.

No comas después de que te sientas lleno, aprende a leer las señales de tu cuerpo. Si estás lleno, detente.

Consejo No. 23 - El cuerpo de una modelo

Es importante reconocer que, salvo unas pocas elegidas, no tendremos el cuerpo de una modelo. Una parte importante de la dieta es ser realista respecto de la metas que queremos alcanzar.

Hay un peso en que te sientes cómoda, no te enfermas, la relación masa muscular y grasa es equilibrada, pero sobre todo te ves bien cuando te miras al espejo. Ese es el peso ideal.

Es muy satisfactorio ver, que tal y como somos, con la edad que tenemos, con las formas que hemos logrado, con defectos grandes y pequeños, podemos recibir en cualquier momento de la vida mensajes positivos y agradables a partir de los esfuerzos que hagamos por bajar de peso y mejorar nuestra salud. La belleza es algo que se siente por dentro y se proyecta hacia afuera. Si tú estás bien contigo misma, el mundo te acepta más y todo te queda bien.

Consejo No. 22 - Me cansé de la dieta

En ocasiones hay cansancio, desánimo... malos momentos. En esos días es difícil pensar en que la dieta es para toda la vida.

También hay días en que no resistimos la tentación y vamos a dar a una pastelería y nos comemos una porción tamaño familiar de una torta de chocolate.

Perdónate.... la vida es larga y la dieta, ya dijimos que es para toda la vida. Cómete la torta y vuelve a tu dieta. Claro... todos esperamos que esto no se repita muchos días en tu vida, pero algunas veces y sin arrepentimiento rompemos la dieta.

Cada momento puede exigir que ajustemos la dieta. No es lo mismo cuando empezamos que cuando ya tenemos casi el peso que queremos o cuando ya lo logramos. En el primer caso necesitamos ser más apegados a ella y en la medida en que logramos el peso, estamos monitoreándonos y verificando que no se nos vaya de las manos el control del peso en que nos sentimos cómodos. Sin obsesión... esto es importante.

Consejo No. 21 - Salir de fiesta

Es difícil salir de fiesta y no tomar. Si te invitan a una fiesta prefiere tomar una buena copa de vino o un vaso de cerveza. No mucho más.... bueno si te pasas de tragos una vez... hazlo... nadie en la vida puede reprimirse todo el tiempo, pero ten presente que hay que regresar a la mentalidad.

No tomes aguardiente, ron, whisky, suelen tener más calorías que la cerveza y el vino. Prefiere en cualquier caso los tragos con menos calorías...claro son los que se demoran más en hacer efecto, pero inténtalo.

Trata de que el licor te dure bastante, toma despacio y al otro día... regresa a la dieta.

Consejo No. 20 - La comida rápida

Los sitios de comida rápida parecen estar proscritos para las dietas; no obstante se trata solamente de seguir algunas claves y comer tranquilamente.

1. Si vas a un sitio de comida rápida y pides una hamburguesa, no te comas las papas o no te comas el pan. La idea es... come una sola harina y come una porción pequeña de la misma (no todas las papas, no todo el pan).

2. Si eliges el pan, come una sola tapa y procura que no te sirvan salsas. En ocasiones sirven con pan integral, prefiérelo sobre el pan blanco. Es posible pedir también sólo la carne, el tomate y la cebolla... no a muchos les gusta, pero es una alternativa.

3. Ahora todos los sitios de comida rápida tienen también comida de bajas calorías. Prefiere esta comida pero ten cuidado, a menudo le incluyen adición de papas, tocineta... y arruinan el menú. Retira del menú todo lo que te engorda y no le sumes salsas y aderezos.

4. Si vas a comer pollo en un asadero, pide la pechuga en lo posible y si no te gusta, en cualquier caso quítale siempre la piel.

5. Si vas a comer pizza, pide una de harina delgada, con muchos vegetales y sin muchos embutidos grasosos. Come una sola porción.

6. Pide las medias porciones o las porciones infantiles.

7. Si vas a comer huevos, quítale las yemas.

8. Si vas a una panadería come una sola pieza de pan, preferible integral.

9. si vas a tomar leche o café con leche, prefiere leche deslactosada y baja en grasa. Si no puedes así, toma café negro o aromática. No comas además queso o huevos (una sola proteina magra... es la clave)

Consejo No. 19 - Se puede ir al restaurante

En ocasiones un problema para seguir la dieta es que no comemos en casa. En mi caso esto es frecuente. Suelo comer en restaurantes casi todos los días. ¿cómo hacer la dieta entonces?

1. Come la mitad de lo que te sirven en el restaurante (si puedes comparte el plato)
2. Come uno de cada clase de alimento por comida. Tu plato debe tener: una proteína, una harina y verdura.
3. Comparte el postre, toma sólo un par de cucharadas o no te lo comas
4. Escoge en el menú el plato con más verduras y menos harinas
5. Escoge en el menú el plato con menos aderezos y salsas
6. Ten cuidado con las sopas (generalmente traen muchas harinas incluidas, aún cuando sólo parecen ser puro caldo), prefiere el seco y controla las porciones.
7. No comas cremas
8. Toma bebidas light o agua.
9. Deja algo en el plato siempre
10. No pongas mucho problema, haz todo discretamente. Siempre vas a encontrar cómo cumplir las reglas sin necesidad de hacer cambiar todos los menús del restaurante.

Consejo No. 18 - Una dama no repite

Es muy grande la tentación de repetir cuando la comida está buena y deliciosa. Regla de oro.... No repitas. Por más que pienses que nunca vas a volver a comer algo igual o aunque la anfitriona te insista o tus amigos traten de hacerte sucumbir (no son buenos amigos aquellos)... No repitas.

Es difícil, se necesita mucho autocontrol, especialmente cuando estás en una comida especial donde sirven plato tras plato, o en una fiesta de bar abierto, o cuando reparten pasabocas en el cóctel. La regla es prueba, pero no repitas.

Si estás en una comida donde cada quien se sirve, evita pasar dos veces por la línea y cuando te sirvas, busca servir la menor cantidad posible siguiendo la regla de un alimento cada vez. Si te sirven a la mesa, come sólo una clase de alimento, el resto déjalo. Es una tentación cuando hay abundancia servir de más... no caigas en ello. En este caso menos siempre será más en tu plan de bajar de peso.

Ah! y algo importante... trata de no sumergir ningún pasaboca o comida en salsas... entre menos salsas mejor. Si te sirven la carne con salsa, trata de quitársela sin mucho show.Déjala a un lado. Menos también en este caso es más. Controla la porción, si es muy grande deja la mitad.

Consejo No. 17 - Reconcíliate contigo misma

En muchas ocasiones la comida es un sustituto del afecto que nos hace falta. La sensación de bienestar que se produce después de comer nos ayuda a sobrellevar tiempos difíciles y también es común, que la comida se asocie con compañía, interacción social... en general con bienestar.

Si la comida es eso para nosotros, debemos cuidar que no sea una adicción y que como tal, requiera trabajo especial para superarse. Si eres un adicto a la comida, debes buscar ayuda especial. No es algo que se pueda superar sólo con un esfuerzo de buena voluntad.

De cualquier manera, para todos la comida brinda un poco de bienestar y puede que siempre busquemos un poco de comida para superar momentos difíciles (quién no ha comido helado o chocolate alguna vez que ha estado triste). Es importante ser consciente de ello y tratar de buscar en el lugar correcto la fuente de satisfacción. Afrontar las dificultades y buscar otros modos de encontrar bienestar.

A la postre, estar más gordito trae infelicidad porque no te sientes bien contigo mismo, te ves en el espejo y no te gustas, vas a comprar algo y nada te queda bien, por lo tanto puedes caer en comer más y más.... ten cuidado con esto.

Si haces un esfuerzo por adelgazar y empiezas a bajar de peso, disfruta de las ganancias para contrarrestar este efecto. Cómprate algo lindo, cámbiate el corte de pelo, ve capitalizando tus éxitos. Te darás cuenta que la gente también te retroalimentará en forma positiva y esto te ayudará a continuar en el esfuerzo.

No pierdas el ánimo, así bajes lentamente... Es seguro que si bajas de peso, también habrá grandes contraprestaciones, sostenibles y saludables para ti.

Consejo No. 16 - Las frutas como postres

Descubre las frutas como fuente de energía y de ese sabor dulce que muchas veces buscamos.

Las frutas tienen azúcar y pueden ayudarnos a cobrar fuerzas y energía. Cuando tengas ganas de algo dulce come media manzana, una porción pequeña de papaya, una pera pequeña, dos o tres fresas. Recuerda sin embargo que debes comer pequeñas porciones.

Consejo No. 15 - Grasas buenas y malas

Evita las grasas animales, las grasas trans, los aceites en los que se frita y se vuelve a fritar y preferiblemente no comas fritos.

Es importante decir que hay que ingerir grasas. Las grasas recubren los órganos, ayudan a mantener la piel, protegen los riñones, permiten el funcionamiento del sistema nervioso.... en fin... tienen una cantidad de funciones que su ausencia puede provocar graves problemas de salud. Por lo tanto hay que consumir grasas, pero las mejores.

Las mejores grasas están en el aguacate, las almendras, el maní, los pistachos, el aceite de oliva. También son buenas las grasas del pescado, aunque no es aconsejable comer la piel. Hay que comer de estas grasas pero lo importante es cuidar las porciones.

Hay que recordar que todos los grupos de alimentos son importantes, los carbohidratos mantienen la energía, ayudan a metabolizar las grasas y a aprovechar las proteínas; las grasas permiten hacer reserva de energía, protegen el sistema nervioso y dan sabor agradable a los alimentos. Las proteínas nos ayudan a construir los músculos, nos ayudan al crecimiento... tienen como un millón de utilidades... así que hay que comer de todo en la cantidad apropiada.

Consejo No. 14 - Lleva lista al mercado

Parece ser buena idea que cuando comemos en casa o en general cuando compramos nuestros alimentos llevemos una lista con las cosas que realmente podemos comer y no comprar adicionales.

Es común que no podamos resistir la tentación de incluir más de la comida que nos comemos o ciertos antojitos. Luego tenemos la nevera o la alacena llena de cosas que no nos alcanzamos a comer o que nos engordan. Hacer dieta nos debe ayudar a ahorrar lo que pagamos por la comida... podemos sorprendernos con cuánto tiempo más nos van a durar las galletas o el pan ahora que hacemos dieta.

Lleva una lista y compra lo que necesitas para la dieta. No produzcas excedentes así no tendrás la tentación de comértelos.

Ah! y una recomendación adicional, procura llevar comida de muchos colores, especialmente en los vegetales, esto puede ayudar a que lleves diferentes nutrientes que son necesarios para el organismo y que debes estar pendiente de incluir en tu dieta.

Consejo No. 13 - Autocontrol y monitoreo

Cuando se comienza la dieta puede ser importante hacer una lista con las cosas que uno se come habitualmente en un día. Hacer la lista por una semana y revisar. La mayoría de nutricionistas te pregunta qué comes habitualmente y trata de hacerte una dieta teniendo en cuenta tus hábitos y forma de comer. Esto parece hacer la dieta sostenible puesto que cuando la dieta incluye alimentos que no te gustan, te aburres y no la sigues con bienestar.

Tomar nota de lo que comes puede ayudarte a identificar a qué horas te da más hambre, cuáles son los alimentos que más te perjudican, los más saludables que puedes elegir para tu dieta y los hábitos que debes mantener y también los que debes cambiar.

Es importante también que lleves un registro de tu peso. Puedes pesarte una vez a la semana o cada dos o tres días. Se recomienda que sea a la misma hora y con ropa liviana, en lo posible desnudo. Así verás cómo van los cambios. Te sirve de retroalimentación y ayuda a que cumplas tu objetivo. Eso sí, no te obsesiones.

Hay épocas en que uno no baja mucho de peso. Por ejemplo me pasa que cuando tengo la menstruación bajo más lentamente y también ciertos cambios en mis hormonas en general producen diferentes ritmos para bajar. Ya lo he aprendido a identificar y no me desanimo. Hay épocas que la báscula se resiste a moverse pero sigo en mi empeño.

Claro, si el problema es que no se vuelve a bajar, hay que revisar el plan de alimentación y buscar ayuda profesional. Muchas personas no bajan de peso porque tienen problemas médicos serios. Es importante saber cuál es la causa por la cual no se baja de peso y eso, desde luego, excede nuestros conocimientos. Necesitamos ir a un médico.

Consejo No. 12 - Un cambio para toda la vida

Se suele pensar que la dieta es un proceso para bajar de peso y luego termina. El mejor pensamiento para bajar de peso es que realmente no se trata de una dieta para bajar de peso sino que se trata de un cambio de mentalidad respecto de la forma de alimentarnos y que es para toda la vida.

He hecho varias dietas y he vuelto a subir de peso. El problema es que suelo relajarme una vez llego al peso que quiero y regreso a los malos hábitos en mi alimentación. El resultado de esto es volver a subir de peso y cada vez subo más. Por lo tanto, bajar de peso es mantenerse en una mentalidad y mantenerla como una forma de vida.

La mentalidad incluye alimentarse sanamente, buscar alimentos frescos, preferir lo integral a las harinas refinadas, aprender a comer sin azúcar o con sustitutos de la misma, aprender a comer vegetales, evitar los alimentos con grasas saturadas, hacer ejercicio, aprender a quererse mucho, muchísimo... en fin. Se trata de mudar todos aquellos hábitos que contribuyen a engordar.

Un hábito que todavía estoy tratando de erradicar con muchas dificultad es el de recostarme después de comer y el pasar mucho tiempo acostada cada vez que tengo un descanso. Claro trabajo mucho en la semana y a veces no quiero moverme el fin de semana. Hoy sé que necesito muchísimo el movimiento, entonces trato de descansar cambiando de actividades, no pasando mucho tiempo acostada.... Cada persona debe reconocer sus hábitos problemáticos y cambiarlos poco a poco.

Consejo No. 11 - Para el sueño y el dolor de cabeza

En ocasiones hacer dieta hace que uno se sienta muy cansado, somnoliento, con dolor de cabeza y hasta con mal humor. En esos momentos puedes comer algo pequeño. Por ejemplo un café negro y unas galleticas integrales, o una barrita de energía (venden unas muy buenas bajas en calorías). Come algo para retomar las fuerzas y no decaer.

Lo importante es que pienses que la dieta es un proceso largo, así que come algo y continúa.

Consejo No. 10 - El aderezo de la ensalada

La ensalada parece un excelente plato a la hora de hacer dieta; sin embargo el aderezo que le ponen a veces tiene muchas calorías. La solución es que sumerjas el tenedor en la salsa y luego con ese tenedor trinches la lechuga, el tomate y el resto de ingredientes, luego te lo llevas a la boca.

No pongas todo el aderezo de una vez en la ensalada, pídelo aparte. Si puedes pide aderezos que no tengan mayonesa, mostaza, salsa de tomate... salsas que generalmente tienen muchas calorías. Prefiere limón, sal, aceite de oliva y vinagre si te gusta.

Recuerda que los vegetales también tienen carbohidratos, pero generalmente tienen más volumen y tienen fibra. Ten en cuenta que debes comer aquellos que tengan poca azúcar.

En ocasiones las ensaladas las enriquecen con maicitos, pedacitos de pan, huevos con su yema (pide que tengan solo claras), trata de considerar que si comes esto dentro de tu ensalada no debes comer otras harinas adicionales.

Consejo No. 9 - Busca cómplices

Mi esposo ha sido fundamental en mi proceso de bajar de peso. Él suele decirme que necesita bajar de peso también y hace dieta conmigo. Claro, después lo he descubierto comiendo galletas de chocolate y gaseosas de plenas calorías, pero le abono que intenta acompañarme en el proceso y esto ha sido muy importante para mi.

Mi hijo por su parte, suele acompañarme a hacer ejercicio. Mi voluntad es frágil para hacer los 30 minutos diarios, así que él y yo intentamos darnos apoyo mutuamente y acompañarnos. Ha sido definitivo.

Así que... busquen un cómplice. El cómplice va contigo a almorzar y puede comer la mitad de lo que te sirven en el restaurante siguiendo las reglas (una harina, una proteina, una porción de verduras), puede compartir el postre para que no te lo comas todo y puede hacer ejercicio contigo. Puede haber uno o varios cómplices... personas que realmente quieran lo mismo que tú y les sirva compartir contigo la experiencia o personas que te amen y que quieran ayudarte en tu proceso. Las amigas son fabulosas para eso.

Consejo No. 8 - No te prives de lo que más te gusta

Por principio pruebo todo lo que veo y que llama poderosamente mi atención. Si veo un pastel delicioso, pruebo una parte pequeña y luego lo dejo.

Recuerdo que mi mamá decía, sólo pide lo que vas a comer realmente. También sufrí aquello de no dejes comida en el plato, recuerda todas las personas que no tienen la fortuna de comer todos los días. Confieso que esto caló profundamente en mi vida y todavía siento mucha culpa al dejar comida en el plato, pero entendí que no tengo que comérmelo todo.

En resumen. Como de todo y pruebo de todo... sólo que no me lo como todo. Trato de compartir la comida y cuando no encuentro con quién me llevo una parte a la casa. Los restaurantes siempre sirven mucho más de lo que debes comer, así que me lo llevo, lo comparto o lo dejo.... no me lo como todo.

Consejo No. 7 - Entre 1200 y 1500 calorías

Trata de llevar la cuenta de calorías por comida. Sin obsesión. En forma relajada. Parece que más o menos se necesitan 2000 calorías diarias para mantenerse de buen peso y entre 1200 y 1500 para bajar de peso.

Esta no es una medida exacta, no soy nutricionista ni médico y cada persona de acuerdo a su edad, constitución y estatura necesita una cantidad específica de las mismas. Pero calculo eso sí que no puedo comer menos de 1200 calorías porque mi metabolismo se reduce y no más de 1500 en mi caso porque no bajo de peso.

Si como menos de 1500 y no bajo de peso, tengo que revisar si me estoy pasando en la cantidad de grasa con que como o si tengo algún otro problema que me impida bajar, por ejemplo, un problema médico. Es importante estar alerta y buscar un especialista que nos ayude.

Consejo No. 6 - Cualquier disculpa para estar en movimiento

Hay que mantenerse activo todo el día. No te ahorres ninguna escalera. No envíes un mail, lleva tu misma la razón o los papeles en tu oficina. Arregla las plantas en tu casa, barre, camina.

Alguien me decía, garantiza al menos 10000 pasos diarios. Muchas personas usan aparatos para medir el número de pasos, se llaman podómetros. Este tipo de aparatos te retroalimenta alrededor del movimiento y puede ser que te ayude a cumplir con la cantidad de caminata que debes hacer en un día.

Busca un ejercicio para hacer, por lo menos 30 minutos diarios (nadar, caminar, trotar...)puedes dividirlo en porciones o hacerlo todo de una vez. Lo importante es que represente un esfuerzo y quemes calorías.

Consejo No. 5 - Come más veces en el día

Las dietas donde se come sólo una vez al día o que reducen demasiado la cantidad de comida, producen dolor de cabeza, desnutrición y deshidratación.

Puedes comer entre 5 y 6 veces al día en porciones pequeñas y de esta manera activas tu metabolismo. No debe saltarse ninguna comida, especialmente el desayuno que es la primera comida que activa el metabolismo.

Cuando no se come varias veces el metabolismo basal que es el gasto de calorías para mantener las funciones vitales activas se reduce. Como si se entrara en una especie de hibernación.

Ten en cuenta que si comes más veces al día, llegarás con menos hambre a la siguiente comida y es probable que comas menos.

Consejo No. 4 - No comas harinas después de las 5 de la tarde

Come tus mejores porciones en la mañana y a medida que avanza el día disminuye la cantidad de alimentos. Entiendo que la razón para hacer esto es que la actividad del cuerpo va disminuyendo y también tu metabolismo.

No es buena idea comer grandes comidas antes de irse a dormir. La última comida mejor que sea de proteínas magras y vegetales. No incluyas harinas en lo posible.

Consejo No. 3 - Sólo un tipo de comida por vez

Una buena estrategia para comer bien es no eliminar del todo ningún alimento. El cuerpo necesita de los diferentes nutrientes y clases de alimentos por eso no está bien eliminar por completo las harinas o comer sólo un tipo de alimento. Ej. dieta de la piña y el atún.

Las dietas que exigen este tipo de sacrificios no son buenas para la salud, uno se aburre rápidamente y no son sostenibles como un régimen para toda la vida.

La estrategia entonces es comer un tipo de alimento por vez así. Conforma tu plato de comida de la siguiente forma:

1. Una harina. Procura que sea integral y baja en calorías. Revisa que tenga suficiente fibra. En el caso del pan entre 50 y 70 calorías por tajada es excelente.
2. Una proteína. Procura que sea proteína magra. No comas carne con "gorditos", ni la piel del pollo, ni la piel del pescado. No comas lácteos si comes carne, no comas carne si comes fríjoles o granos (estos generalmente valen por la proteína y por la harina).
3. Verduras, legumbres y hortalizas. Come en mayor cantidad pero ten cuidado con la remolacha, la zanahoria y otras que tienen gran cantidad de azúcar.
4. Frutas, come porciones pequeñas (un puñado apenas y evita las uvas, el mango maduro, el banano y otras excesivamente dulces).Toma los jugos sin azúcar y si te saben muy simples o ácidos, usa un sustituto sin calorías.

Consejo No. 2 - Cuida el tamaño de las porciones

La clave de una buena dieta es comer inteligentemente. Uno de los consejos más interesantes que me dio una nutricionista alguna vez fue el de cuidar el tamaño de las porciones en la comida.

La recomendaciones para un buen tamaño son:

1. La proteína debe tener el tamaño de la palma de la mano (sin dedos).
2. La harina que vas a comer debe tener el tamaño de la mitad de la palma de la mano.
3. Los vegetales pueden ser del tamaño de la mano completa.
4. Usen platos pequeños para servir su comida.
5. No llenen todo el plato hasta desbordarlo.
6. Deje siempre algo en el plato.

Consejo No. 1 - Agua mucha agua

En mi primera visita a la nutricionista me dijo que era importante tomar agua, muchísima agua. El agua parece ser muy importante para bajar de peso porque ayuda a la digestión y permite al cuerpo quemar mejor las calorías. Parece ser que si no se bebe suficiente agua, el cuerpo tiende a retener la poca que recibe y acumular grasa preparándose para tiempos difíciles.

El agua debe estar a temperatura ambiente. No sé la razón.

Cuando se toma uno o dos vasos de agua antes de una comida importante, el agua ayuda a que el estómago no esté tan vacío y uno come un poco menos. Este es un beneficio adicional. Personalmente me cuesta mucho tomar tanta agua y siento un poco de pena de tener que pararme al baño durante todo el día, pero parece ser un elemento clave a la hora de perder peso.

Es una buena idea mantener agua siempre disponible en el escritorio, entre la cartera y tomar durante todo el día muchas veces.

De todas maneras todo tiene una medida y no se trata de tomar tanta agua que empecemos a ocasionar problemas en el cuerpo por la pérdida de electrolitos cuando el riñón no puede retener nada de los nutrientes del agua ante la necesidad de evacuar constante. Cada persona tiene internamente un regulador que le dice cuánta agua necesita y un indicador es la sed. Una medida aproximada puede ser algo así como 2 litros diarios.